Quasi-Equity

Quasi-Equity

El Quasi-Equity puede estructurarse de diversas formas, situándose entre el capital propio (equity) y la deuda, según el nivel de participación económica, la exposición a pérdidas en caso de default y los derechos asociados al instrumento.

El perfil de riesgo varía según la duración del compromiso de capital, la asignación de riesgos y las condiciones de remuneración. Las estructuras de Quasi-Equity combinan distintos instrumentos, incluyendo deuda subordinada o no garantizada, deuda mezzanine, equity kickers, instrumentos convertibles en capital propio y acciones preferentes.

El uso de capital Quasi-Equity permite a las empresas cubrir necesidades estratégicas específicas, cuyos perfiles de riesgo y retorno no son adecuadamente atendidos por estructuras tradicionales de financiación mediante deuda o equity.

Tipos de estructuras de Quasi-Equity:

Instrumentos cuya prioridad de pago de principal e intereses es inferior a la deuda senior, pero superior al capital propio. Generalmente no cuentan con garantías reales y, en caso de impago, los demás acreedores son pagados antes que los tenedores de estos préstamos. Su coste de capital es superior al de la deuda senior, reflejando el mayor riesgo asumido, pero inferior al retorno exigido por inversores de equity.

Aporte inicial de capital a cambio del derecho a recibir un porcentaje de los ingresos netos o royalties periódicos durante la vida de un activo o licencia (petróleo, gas natural, minerales, etc.). Los pagos varían según los ingresos, alineando al inversor más con un perfil de equity que de deuda, pero con un riesgo significativamente menor que el equity puro. Puede estructurarse para iniciar pagos tras recuperar los costes de capital.

El inversor realiza un aporte inicial y recibe un porcentaje de la producción física durante la vida del activo o licencia, pudiendo incluir un precio fijo por unidad producida. Permite anticipar el valor de la producción futura con exposición personalizada al ciclo de precios de la commodity.

Combinación de deuda subordinada con participación en los resultados, remunerando al acreedor mediante intereses base y un componente variable ligado al desempeño de la empresa, sin dilución accionaria. Estos préstamos ocupan una posición inmediatamente superior al equity en la estructura de capital.

Deuda subordinada que proporciona capital de riesgo no dilutivo, con remuneración vinculada al rendimiento de la empresa. Complementa al venture capital, dirigida a empresas innovadoras y proyectos de alto riesgo. Puede incluir derechos de adquisición de acciones, preservando la participación de los accionistas actuales.

Deuda que puede ser pagada en efectivo o convertida en capital propio, a elección del inversor, según términos previamente definidos. Debido a su potencial de conversión, presenta un coste financiero inferior al de la deuda tradicional.

Instrumentos de capital propio con prioridad en la distribución de dividendos y en la liquidación, generalmente sin derechos de voto, situándose entre la deuda y las acciones ordinarias.